La Corporación Reiniciar se une al rechazo categórico frente a la reciente escalada militar y los ataques realizados por Israel y Estados Unidos contra la población iraní. La protección, el respeto de la vida y los derechos humanos deben ser principios básicos e irrenunciables de todos los Estados para la construcción de paz.
Según reportes preliminares difundidos por fuentes iraníes, los ataques habrían dejado al menos más de 200 personas fallecidas y cientos de heridas, entre ellos niñas y niños. Esto refleja la dimensión humana de una acción militar cuyas consecuencias trascienden cualquier cálculo geopolítico y golpean directamente a la población civil.
Rechazamos de manera categórica toda operación militar, de donde venga, que vulnere los principios fundamentales del Derecho Internacional Humanitario. La protección de la población civil, el principio de distinción entre objetivos militares y bienes civiles, y la proporcionalidad en el uso de la fuerza no son opcionales.
Las políticas intervencionistas de Israel y Estados Unidos y el uso de la fuerza como mecanismo de imposición vulneran la soberanía de los pueblos y generan graves consecuencias humanitarias. Está pasando en Gaza, en Venezuela y ahora en Irán.
En este contexto, desde la Corporación Reiniciar hacemos un llamado urgente a desescalar el conflicto, así como a la comunidad internacional y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a que utilicen los mecanismos diplomáticos y jurídicos a su alcance e impulsen el fin de las hostilidades de cara a la protección de la vida y la estabilidad regional.
El respeto por la vida y la autodeterminación de los pueblos deben ser básicos para la construcción de paz, un futuro sostenible y justo para la humanidad.




