Organizaciones internacionales piden justicia para las comunidades afectadas por Carbones de Cerrejón

Un total de 15 organizaciones internacionales de derechos humanos, ambientalistas y de solidaridad con Colombia, suscriben una comunicación dirigida a la empresa Carbones de Cerrejón sobre el desplazamiento que ha causado su actividad de extracción minera en La Guajira, y las deficiencias de sus programas de reasentamiento. Así como el desconocimiento de derechos a la consulta previa de comunidades afro e indígenas, por distintos mecanismos.

Carta abierta al Presidente de Carbones del Cerrejón, a los Presidentes y a los Directores Ejecutivos de Anglo American, BHP Billiton y Glencore

7 de Junio 2016

Roberto Junguito, Presidente, Carbones del Cerrejón
Sir John Parker, Presidente, Anglo American
Mark Cutifani, Director Ejecutivo, Anglo American
Jac Nasser, Presidente, BHP Billiton
Andrew Mackenzie, Director Ejecutivo, BHP Billiton
Anthony Hayward, Presidente, Glencore
Ivan Glasenberg, Director Ejecutivo, Glencore

Estimados Señores,

Les escribimos para reiterar nuestra preocupación acerca del comportamiento de Carbones del Cerrejón hacia las comunidades que rodean sus operaciones en La Guajira, Colombia.

Desvío del Arroyo Bruno

Estamos conscientes de que Carbones del Cerrejón ha recibido los variados permisos necesarios para comenzar el desvío del Arroyo Bruno, un afluente principal del Rio Ranchería. También sabemos que dos aspectos de los planes de la compañía son fuertemente refutados: las evaluaciones de la compañía sobre el impacto ambiental que sugieren que el desvío del Arroyo tendrá impacto limitado en la disponibilidad del agua y la ecología local; y el otro, que la compañía sólo necesita llevar a cabo la consulta previa con una de las comunidades cerca del Arroyo.

Hay en realidad por lo menos cinco comunidades indígenas Wayuu en la zona de influencia directa del Arroyo, y Cerrejón debe llevar a cabo negociaciones de Consentimiento Previo, Libre e Informado con todas estas comunidades. No son solo estas comunidades que dependen del Arroyo para el agua, pero también los centros urbanos cercanos.

Es claro para nosotros que hay serias preocupaciones sobre el impacto hidrológico y ecológico del desvío y la oposición masiva de muchos sectores de la población de la Guajira. Algunos de los cauces desviados en el pasado se han secado, y el miedo es que le espera el mismo fin al Arroyo Bruno. No se debe permitir que siga adelante el desvío.

Reasentamientos comunitarios y destrucción de modos de sustento

Está claro que el reasentamiento de las comunidades en años recientes ha significado que numerosas familias que han querido continuar subsistiendo por medio de la agricultura a pequeña escala y la cria de ganado no han logrado hacerlo por la deficiencia en la calidad y cantidad de tierra proporcionada en los sitios de reasentamiento. Estamos particularmente preocupados por la forma en que se trató a Tomás Ustate, un residente de Roche, cuyo ganado ahora será juntado por Carbones del Cerrejón y vendido, bajo el argumento de que no los ha quitado del área de arrendamiento de la mina.

El modo en que la compañía ha tratado a Tomás es emblemático de la falta de respeto que la compañía muestra hacia los miembros de las comunidades que desean vivir de la agricultura. Tomás y varias familias en Roche por mucho tiempo han dejado claro que desean continuar viviendo de la agricultura y que los acuerdos de reasentamiento que ofrecía el Cerrejón no eran adecuados para sus necesidades. Con la amenaza de desalojo forzado la compañía presionó a las familias para que firmaran acuerdos que las familias consideraban inaceptables. De forma poco sorprendente, algunas familias han encontrado que es imposible cumplir con estos acuerdos inaceptables, y la compañía ha culpado constantemente a la familia por romperlos. Es claro que la familia Ustate, junto con las otras familias de Roche que desean continuar viviendo de la agricultura y la ganadería necesitan y merecen un mejor acuerdo de la compañía, en lugar de continuas acciones legales llevadas en su contra.

Las Casitas

Tenemos entendido que Cerrejón ha dado a las familias que permanecen en las Casitas hasta el 30 de Junio para firmar acuerdos de reasentamiento. No creemos que las personas de las Casitas, una comunidad Afrodescendiente que tiene el derecho al Consentimiento Previo, Libre e Informado, deban ser forzadas a firmar acuerdos que no cumplen con sus necesidades. Además, queremos recordarle al Cerrejón y sus accionistas que nos oponemos a la expropiación y al uso de la amenaza de expropiación y otras tácticas de presión. Demandamos que el Cerrejón encuentre una manera pacífica de llegar a un acuerdo con estas familias.

Financiamiento inadecuado de alternativas para la subsistencia

En años recientes se ha observado que los “proyectos productivos” para aquellos reasentados por Carbones del Cerrejón, que debían sustituir la autosuficiencia agrícola, han en muchos casos fallado, dejando a las familias sin fondos ni medios para subsistir. Entendemos que los representantes de las comunidades de Roche, Patilla y Chancleta han propuesto que Cerrejón proporcione financiamiento a las familias mientras se hacen más esfuerzos de comenzar proyectos productivos viables. Carbones del Cerrejón se ha negado bajo el argumento de que el precio global del carbón es demasiado bajo.

Creemos que es indignante que Carbones del Cerrejon destruya los medios de sustento agrícolas de las personas a través de realojamiento involuntario (en otras palabras destitución forzada), no proporcione tierra suficiente para que aquellos quienes desean continuar practicando la agricultura lo hagan, no proporcionen financiamiento adecuado y consejo para que las familias hagan la difícil transición a un nuevo modo de subsistir, luego, cuando los intentos de las familias por cambiar sus maneras de vivir flaquean, no proporcionan la asistencia necesaria. Justificar esta inacción culpable bajo el argumento de que los precios del carbón son bajos es agregar insulto a la herida. La compañía debe proporcionar tierra adecuada para la agricultura, financiamiento adecuado y consejo para aquellos que no deseen continuar viviendo de la agricultura y fondos adecuados para aquellos cuyos intentos de subsistir en nuevas maneras han fallado.

Fomentando la división

Recibimos reportes cada tanto tiempo – incluyendo muy recientemente – de que Carbones del Cerrejón está trabajando con personas dentro de las comunidades que están más abiertos a los deseos de la compañía, y evitan trabajar con aquellos cuyas esperanzas van en contra de las de la compañía. Esto fomenta la división dentro de las comunidades y lleva a disputas dentro de, y entre las familias, que pueden tardar muchos años en sanar. Esta política de “dividir y gobernar” es inmoral y debe detenerse. El trabajo de la “Mesa de Lideres” y las negociaciones con las comunidades deben incluir aquellos cuyas demandas son menos fácil para complacer asi como aquellos cuyos puntos de vista la compañía considera más agradables. El comportamiento que crea o profundiza divisiones en la comunidad debe evitarse.

Falta de reconocimiento de los derechos legales de las comunidades

Estamos conscientes de las decisiones legales del 2012 que reconocieron a comunidades como Chancleta, Patilla y Roche como comunidades Afrodescendientes. Esto significa que estas comunidades tienen el derecho legal a la consulta previa sobre grandes proyectos económicos que afecten su tierra y sus modos de subsistencia. Nunca se les ha ofrecido este derecho constitucional básico, y Carbones del Cerrejón continua ignorando las implicaciones legales del reconocimiento de su naturaleza como comunidades Afrodescendientes. Sus derechos deben ser respetados y sostenidos. Esto significa que deben ser consultados acerca de los planes de la compañía en medida que les afecten, en lugar de ser tratados como si fueran un inconveniente que debe ser extraido de la manera más barata para la compañía.

Impactos Mineros Irremediables

El daño ambiental a largo plazo causado por la mina del Cerrejón, la ruptura del tejido social de las comunidades que los rodean y la destrucción de los modos de subsistencia son, en práctica, irreparabes. Ninguna cantidad de dinero puede compensarlos. En la sentencia reciente del caso de Moisés Daniel Guette, de dos años, se juzgó que para poder recuperar su salud tendría que mudarse lejos del resguardo indígena de Provincial por los niveles de contaminación de la mina. Es indignante que un niño indígena tenga que abandonar su comunidad ancestral para cuidar su salud a causa de las actividades de Carbones del Cerrejón, dada la importancia que tiene para las personas indígenas la conexión con su propio territorio. Es impactante que, después de treinta años de minería, no hay estudios oficiales de los impactos en la salud que tiene la mina. La expansión de la mina debe cesar para evitar daño futuro.

Demandamos justicia para las comunidades afectadas por Carbones de Cerrejón.

Firman:

Stephan Suhner, Arbeitsgruppe Schweiz Kolumbien
Anne Harris, Coal Action Network
Diana Salazar, Colombia Solidarity Campaign
Christian McLaughlin, Dakus Films
Emma Banks, Vanderbilt University
Mary Church, Friends of the Earth Scotland
Kahra Wayland-Larty, Global Justice Now
Professor Jane Rendell, The Bartlett School of Architecture, University College London.
Alexandra Huck, kolko – human rights for Colombia, Berlin, Germany
Richard Solly, London Mining Network
Susanne Breuer, MISEREOR
Leyli Horna Minchola, Movimiento Jaguar Despierto
Marianne Aeberhard, Multiwatch Switzerland
Steve Striffler, University of New Orleans
Dunja Mickov, Udruga Zelena Istra / Association Green Istria
Sebastian Rötters, urgewald e.V.
Sebastian Ordonez Munoz, Senior Programmes Officer, War on Want

Apéndice: Desvío del Arroyo Bruno

Expertos que trabajan en la región de la Guajira firmemente desafían el punto de vista de la compañía acerca del impacto limitado que tendrá el desvío del Arroyo Bruno en la disponibilidad de agua y la ecología local.

Por ejemplo, en el foro sobre los impactos del desvío del Arroyo Bruno, Ana María Llorente, Ingeniera Ambiental y miembro del Grupo de Investigación Terrae en Geo Ambiente en la Universidad de Colombia, sugieren que hay tres principales efectos ambientales que resultaran del desvío de este importante afluente. Estos efectos se relacionan con el incremento en la escasez de agua, mayor vulnerabilidad ante la sequía, y la biodiversidad.

1)    Dado que el Arroyo Bruno es afluente del Río Ranchería, su desvío sin duda afectara el sistema hidrológico en un nivel regional de la línea divisoria resultando en el empeoramiento de la escasez de agua en la región.

2)    Dadas las condiciones semidesérticas de la Guajira, el desvío del Arroyo Bruno disminuirá la resiliencia del área en caso de sequía. Como la incidencia de sequía incrementa con el cambio climático la región se volverá más vulnerable en caso de que se haga el desvío.

3)    El afluente atraviesa un área de importancia ecológica global y de hogar a uno de los pocos especiales ecosistemas secos que presentan megadiversidad. El desvío sin duda traerá la destrucción de ecosistema y habitad de muchas especies ribereñas, acuáticas y terrestres que dependen del Arroyo Bruno.

Sumado a estas preocupaciones, la experiencia previa muestra que el desvío de afluentes resulta en severo daño ecológico y, por ende, social. El Arroyo Aguas Blancas se desvió hace 20 años y muestra muchas de las consecuencias negativas descritas arriba, y el área que lo rodea se ha desertificado.

La consulta previa se llevó a cabo con solo una de las comunidades cercanas al Arroyo. Hay de hecho por lo menos cinco comunidades indígenas Wayuu en la región directamente influenciadas por el Arroyo. Creemos que el proceso de Consentimiento Previo, Libre e Informado (y no solo un proceso de consulta) debe llevarse a cabo con todas las comunidades indígenas y Afrodescendientes, ya que tienen derecho a ello. También debe haber consulta con otros usuarios de esta fuente de agua, incluyendo los centros urbanos que básicamente son dependientes del Arroyo Bruno para el agua. De acuerdo con el Centro para la Investigación y Educación Popular (CINEP) el Arroyo Bruno “Provee de agua a las comunidades situadas en el área de Albania, principalmente Afrodescendientes, y al menos a 34 comunidades Wayuu” (1). De acuerdo con el CENSAT Agua Viva, “cerca del Arroyo Bruno viven aproximadamente 300 personas distribuidas desde Tigre pozo hasta La Horqueta 2 comunidades”. Con respecto a otras comunidades que dependen del Arroyo Bruno, CINEP declaró que: “…se calcula que cada día, cada 5 minutos, de dos a tres camines de agua, cada uno extraen ‘ del Arroyo Bruno – 12,000 litros de agua para proveer a la población – incluyendo una gran cantidad de indígenas Wayuu – para quienes este recurso ya no se encuentra disponible. Los vehículos llevan el agua a través de la Guajira, pasando por Albania, Maicao, Uribia, Riohacha y algunas áreas de Manaure (2)”.

Nota 1: http://www.cinep.org.co/Home2/component/k2/item/190-necesitamos-vivo-al-bruno-la-historia-de-un-arroyo-que-quiere-ser-inamovible.html
Nota 2: http://censat.org/es/publicaciones/la-desviacion-del-arroyo-bruno-entre-el-desarrollo-minero-y-la-sequia

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