La Corporación Reiniciar, en su calidad de organización representante de las medidas cautelares otorgadas al pueblo Embera Chamí por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos desde el año 2002, expresa profundo rechazo y preocupación por el asesinato del comunero indígena Iván Marino Ruíz Hernández, ocurrido el 26 de abril de 2026 en la comunidad de San Pablo, del Resguardo Indígena de Origen Colonial Cañamomo Lomaprieta, en el departamento de Caldas.
Este hecho se produce en un contexto de riesgo estructural y persistente que ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, y que dio lugar al otorgamiento de medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La continuidad de estos hechos de violencia evidencia la insuficiencia de las acciones estatales para garantizar la vida, integridad y seguridad de las comunidades indígenas, así como la vigencia de los factores de amenaza que históricamente han afectado al pueblo Embera Chamí. En este sentido, este homicidio no puede ser entendido como un hecho aislado, sino como parte de un patrón de vulneraciones que comprometen seriamente la pervivencia física y cultural de este pueblo.
La persistencia de la violencia en territorios indígenas, sumada a escenarios de impunidad, agrava las condiciones de vulnerabilidad y debilita los procesos organizativos, sociales y culturales de las comunidades. Esta situación resulta particularmente alarmante en el marco de las obligaciones internacionales del Estado colombiano, que exigen la adopción de medidas efectivas, concertadas y con enfoque diferencial para la protección de los pueblos indígenas en riesgo.
En consecuencia, desde la Corporación Reiniciar exigimos a la Fiscalía General de la Nación adelantar una investigación pronta, eficaz y con enfoque diferencial que permita el esclarecimiento de los hechos y la sanción de los responsables; al Estado colombiano, fortalecer de manera urgente e integral las medidas de protección colectiva del pueblo Embera; a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, realizar un seguimiento riguroso al cumplimiento de las medidas cautelares y evaluar la adopción de acciones adicionales frente a la gravedad de la situación; y al Ministerio de Relaciones Exteriores, en su calidad de canal del Estado ante el Sistema Interamericano, adoptar las gestiones necesarias para garantizar el cumplimiento efectivo de dichas medidas y la protección de la comunidad; así como a los organismos de control y de derechos humanos, mantener un acompañamiento permanente que contribuya a la garantía efectiva de los derechos del pueblo Embera Chamí del departamento de Caldas.
Reiteramos nuestra solidaridad con la familia de Iván Marino Ruiz Hernández, así como el compromiso con la defensa de los derechos del pueblo Embera Chamí y con la exigibilidad internacional de las obligaciones del Estado colombiano. La violencia no puede imponerse sobre el derecho de los pueblos indígenas a existir, decidir y proteger su territorio.



